Preguntas Frecuentes

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Procesos Administrativos del PANI

Una denuncia ¿se puede hacer de forma confidencial? ¿Cómo me asegura que no se dará la información de la persona denunciante?

Una denuncia se puede presentar de forma confidencial, lo cual significa que se brindan los datos de la persona denunciante pero se solicita que esa información no sea revelada a las personas o institución denunciadas. Esta modalidad permite hacer un uso responsable de la denuncia, así como apoyar al PANI en la solicitud de información adicional que facilite la ubicación de la persona menor de edad afectada u otros datos acerca de situaciones violatorias de sus derechos.

Las denuncias que sean presentadas en forma anónima, serán admitidas toda vez que las mismas contengan la información requerida y elementos de convicción suficientes para su debida tramitación, los cuales permitan realizar una valoración adecuada de los hechos expuestos. En caso contrario, la autoridad respectiva dispondrá su archivo considerando que no hay forma de contactar a la persona denunciante para ampliar información necesaria para la investigación.

¿Cómo tramito un permiso de salida del país para mi hijo (a)?

Toda salida del país de una persona menor de edad costarricense debe ser autorizada por quien o quienes ejerza la patria potestad (padre y madre), o por su representante legal en caso de menores sujetos a tutela o depósito judicial o administrativo.

Procedimientos
El padre y la madre en ejercicio de la patria potestad o su representante legal, apoderado especial o generalísimo, deberán presentarse a la Dirección General de Migración y Extranjería.

Para evitar que las personas menores de edad abandonen de manera ilegítima el territorio nacional, esa Dirección llevará un registro de impedimentos de salida, con base en la información que las autoridades judiciales remitan para este efecto.

Pueden comunicarse directamente con la Dirección General de Migración y Extranjería a los teléfonos 2299-8168 o 2299-8100, a fin de que se les brinde más detalles al respecto.

¿Cuál es el trámite que se debe realizar para las salidas del país de personas menores de edad cuando uno de los padres no autoriza la salida o está ausente?

Cuando entre padre y madre con derecho de patria potestad, exista un conflicto sobre el otorgamiento del permiso de salida del país de sus hijos y/o hijas menores de edad, o en los casos en que existan intereses contrapuestos, como se contempla en los artículos 140 y 150 del Código de Familia, solamente el juez competente en materia de familia podrá calificar el desacuerdo y otorgar el permiso correspondiente cuando así proceda mediante el debido proceso.

Igual trámite se debe gestionar cuando no se tenga conocimiento del paradero del padre o la madre, solo que en este caso se debe nombrar un curador especial que representará a la madre y/o padre ausente o a la persona que ostente la representación legal, y considerando siempre, en el proceso, el interés superior de la persona menor de edad.

La vigencia del permiso es por un máximo de treinta días naturales a partir de la fecha de la autorización de la Dirección General de Migración y es por una única vez.

¿En que casos interviene el PANI para que un niño, niña o adolescente pueda salir del país?

El PANI interviene únicamente en casos muy calificados o de urgencia, por lo evidente del beneficio que el viaje proporcionará a la persona menor de edad, o por el perjuicio que el mayor tiempo del trámite normal pueda provocarle.

A lo cual el padre, madre o encargado(a) legal deben acudir a la Presidencia Ejecutiva del Patronato Nacional de la Infancia, a externar su necesidad de que la o las personas menores de edad salgan del país.

La Presidencia Ejecutiva ponderará la situación con criterios discrecionales, tanto de la conveniencia como de los atestados que se le presenten, y podrá otorgar el asentimiento para la salida del país, comunicándolo así a la Dirección General de Migración y Extranjería.

Si durante el proceso se presenta oposición de la persona con representación legal de la persona menor de edad, los interesados serán referidos a la vía judicial correspondiente.

Pueden comunicarse directamente con la Asesoría Jurídica del PANI, al teléfono 2523-0736, a fin de que se les brinde más detalles al respecto.

¿Dónde se denuncia abusos que ocurren entre estudiantes?

Los abusos físicos o psicológicos que ocurren en las escuelas se deben poner en conocimiento de los profesores, orientadora, o director de la institución, para que estos puedan denunciar el maltrato o abuso y/o poner en práctica los protocolos que establece el Ministerio de Educación Pública para estas situaciones.

El MEP cuenta con una Contraloría de Derechos Estudiantiles, instancia donde los padres y madres pueden solicitar orientación, asesoría y/o información:

Contraloría de Derechos Estudiantiles - MEP Dirección: San José, Edificio, RAVENTÓS, Piso 4, diagonal al Banco Negro Teléfono: 2256-7011 ext 1240 o ext 2300, Fax 2221-6794

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¿Cómo educar y establecer límites a los hijo(s) o las hija(s)?

A la hora de llevar a cabo un manejo de límites según el modelo basado en la educación positiva resulta de suma importancia tomar en cuenta lo siguiente:

Las personas adultas son educadoras

Es necesario dedicar tiempo y energía a la educación de los hijos e hijas, pues no pueden desarrollarse solos y solas. Son las personas adultas quienes deben darles las herramientas necesarias para enfrentar el mundo.

Las personas adultas son quienes deben con su conocimiento y experiencia enseñarle al niño, niña o adolescente a descubrir por sí mismos y por si mismas todo lo que puede hacer; la mejor manera de jugar, armar, pintar, tocar algún instrumento, entre otros.

Los niños y las niñas no tienen la capacidad para la toma de algunas decisiones, crear un ambiente seguro ni tampoco saber qué es lo más adecuado dentro de su contexto, tampoco tienen la capacidad para auto-regularse. Las personas menores de edad buscan satisfacer sus necesidades de forma inmediata, es por esto que si les da a escoger comer confites o comer verduras, ¿cuál va a escoger? Es ahí el por qué las personas adultas deben estar presentes guiándoles, aconsejándoles y acompañándoles. Los niños y niñas no son capaces de controlar sus impulsos, deseos y emociones, formar hábitos saludables sin la supervisión de adulta. Las primeras experiencias las da la familia y el ambiente en que crecen; seguidamente compañeros y compañeras de la escuela, sus maestras y maestros; de ahí van aprendiendo, moldeando su personalidad.

Por esto la función de las personas adultas es constituirse como guía y ejemplo para los niños, niñas y adolescentes. El padre y la madre deben desarrollar una sensibilidad especial que les permita establecer una comunicación real en el hogar.

Los niños, niñas y adolescentes requieren de una presencia constante de su madre, padre o persona encargada

Cantidad vs. Calidad de tiempo, ambos son necesarios para el desarrollo del niño, no podemos pensar que 15 minutos de calidad de tiempo es suficientes así como 10 horas de estar juntos sin ponerle atención o llevando a cabo otras tareas tampoco es indicado. Lo más indicado es integrarlo a la vida de las personas adultas. Estas deben ser eficaces, dedicarles tiempo a sus hijos e hijas, atender sus demandas y necesidades, conversar y dedicar tiempo de calidad, además de enseñar habilidades.

Los niños, niñas y adolescentes necesitan amor y aceptación incondicionales

En el caso de las personas menores de edad, gran parte del concepto de sí mismos y el sentimiento de seguridad dependen enteramente del amor y la aceptación que reciben por parte de su familia. En ocasiones, las expectativas que tienen los padres y madres de sus hijos e hijas no concuerdan con imaginado, lo que podría generar rechazo; lo cual causa mucho dolor y un daño irremediable, ya que si su madre y padre no lo aceptan, ¿quién lo hará?

Los niños, niñas y adolescentes necesitan que se les respete

El respeto se refiere a la comprensión de las necesidades de las demás personas, en este caso entre padre, madre, hijos e hijas. Respetarles significa escucharles, entender su posición, no criticarles, no humillarles, ni abusarles física ni emocionalmente. Son personas que merecen nuestra atención, cuidado y afecto.

Todos los niños, niñas y adolescentes son diferentes, desde su aspecto físico hasta su temperamento y personalidad, y por ende tienen distintas necesidades en diferentes momentos de su desarrollo. Es por lo que es necesario tomar en cuenta las características particulares para así poner límites y consecuencias adecuadas.

Las personas menores de edad tienen diferentes necesidades según su etapa de desarrollo. Es importante tener en cuenta y conocer estas etapas para estar pendientes de sus necesidades, cuáles son sus características y así saber qué esperar en distintos momentos de su desarrollo.

Los niños, niñas y adolescentes necesitan un medio ambiente adecuado.

El ambiente debe de tener 2 características esenciales:

  • SER CONSTANTE: Los elementos que lo constituyen son básicamente los mismos.  Es un ambiente en el cual no hay cambios radicales en su rutina ni en las personas o en aquello que lo rodea, a menos que sea una situación inesperada o de crisis.
  • SER PREDECIBLE: Hay una rutina, las personas que lo cuidan son las mismas, las actividades están establecidas y no hay grandes cambios a menos que haya una situación de crisis o de emergencia en la familia. El objetivo de un ambiente  constante y predecible es brindarles seguridad  a través de la estabilidad.

Enseñarles todo al niño, la niña y adolescente.

Deben de aprender qué actividades son más importantes y en qué momento las puede realizar, pasarla bien, ser responsables, respetarse y respetar a los demás. Todo esto lo enseñan el padre y la madre, seguidamente los maestros ayudan a reforzar este proceso.

Decir qué queremos y esperamos de las personas menores de edad

Es importante hacerles saber qué se quiere y espera, así como qué cosas son importantes y cuáles no, de esta forma se promueve la comprensión y convivencia sana con la familia y otras personas.

Integrar al a niño, la niña y adolescente las actividades de las personas adultas

Los padres y madres eficientes integran a sus hijos y/o hijas a sus actividades logrando atender sus necesidades, conversando, jugando y participando mientras les enseñan habilidades.

Enseñarles a los niños, niñas y adolescentes a vivir la vida de una manera positiva

Con el ejemplo de sus padres y madres, las personas menores de edad pueden aprender a ser responsables de sus actos y asumir consecuencias de lo que hacen y corregirlos.

Utilizar el sentido común. Los padres y madres son quienes mejor conocen a sus hijos e hijas, es por esto que se debe tener en cuenta el sentido común y así ir ajustando los cambios conforme van creciendo y de acuerdo con las necesidades del momento.

Pasos para poner límites:

  • Conocer el tipo de autoridad que se ejerce
  • Conocer las características y necesidades de la persona menor de edad según la etapa del desarrollo en que se encuentre.
  • Definir los objetivos precisos basados en valores claros.
  • Proporcionar un ambiente adecuado.
  • Formar hábitos.
  • Enseñarles habilidades.
  • Aplicar consecuencias en caso necesario.